#Antifrágil Real Estate

Publicado en LCNI/Mag-3 | En la web: https://www.linkedin.com/pulse/antifr%C3%A1gilrealestate-marcelo-satulovsky/

El Real Estate es la cadena de valor responsable de articular la producción y gestión de los escenarios de la vida urbana, del hábitat. Un sector que atraviesa por cierto un tiempo inédito porque, más allá de la coyuntura local, a nivel global cantidad de factores vienen modificando las formas de habitar nuestros espacios. Y con ello, de producirlos y gestionarlos, impulsando un cambio de era en la actividad, #OtroRealEstate. (1)


Tres claves nos ayudan a decodificar algo mejor ese proceso:

El cambio no es la tecnología, sino quienes somos nosotros con la tecnología. La tecno es un disparador o acelerador, pero los cambios son de conductas: son sociales, culturales.

Es un ecosistema de cambio. Ninguno de esos fenómenos se da aislado: se retroalimentan conformando una red cuya amplitud, diversidad y complejidad crece a diario.

Este cambio es exponencial. Todo está en movimiento, todo el tiempo y en todas partes. Esa sinergia le da al conjunto otro ritmo, y así otro carácter: pasamos de cambios acelerados pero uno tras otro, lineales, a un tiempo de cambio exponencial.


El cambio, cambió. Y el cambio exponencial, requiere un pensamiento exponencial y una respuesta también exponencial. ¿Cómo generarlos? A nivel individual, de empresa y sector, ¿sobre qué pautas ir construyendo ese #OtroRealEstate? Repasemos alguna de ellas.


Antifrágil


Todo lo que es frágil necesita orden, seguridad, previsibilidad. Pensá por ejemplo en una copa, un jarrón, etc. La incertidumbre, la volatilidad, el desorden o aún el paso del tiempo pueden resentirlo o aún destruirlo. ¿No suenan habituales estas premisas en el sector?

Por otra parte, es conocida la metáfora oriental que entre la firmeza del roble y la plasticidad del bambú representa el contrapunto entre lo rígido y lo flexible: lo robusto y lo resiliente.


Pero hay además elementos que crecen gracias a la volatilidad. Que de una dosis importante de desorden, complejidad e incertidumbre hacen un motor de evolución: son “antifrágiles” (2). Frente a un impacto, lo robusto aguanta y sigue igual; lo resiliente recupera su condición original. Lo antifrágil va más allá: (sobre)reacciona al cambio y los contratiempos; aprende, experimenta, busca innovar superando la respuesta inmediata, y avanza a partir de eso.

Esta propiedad está en todo lo que evoluciona: arte, cultura, bacterias, tecnología, lenguaje, ciudades, o nosotros como especie. Como la cadena de ADN, que mejora con cada generación, los sistemas complejos están formados por muchos componentes, muy distintos, que cruzan información para crear en conjunto respuestas nuevas a entornos variables. A mayor diversidad, intercambio y experimentación, más sustentable es la red y más intensa es su evolución.


La antifragilidad es el mejor antídoto contra cisnes y patos negros, a partir de co-construir conocimiento distribuido en la red, y evolucionar en conjunto desde él, con él.


De cisnes, y patos negros


Años atrás, el investigador Nassim Taleb fue el único en anticipar la crisis de 2008 con su planteo de los “cisnes negros”(3): sucesos raros, improbables pero de alto impacto, que de un momento a otro cambian las reglas de juego. Pensemos por ejemplo, qué pasó en el real estate argentino con el cepo cambiario antes, la devaluación y la virtual salida de juego de las UVA ahora, etc.


Por su parte, Santiago Bilinkis propone algo complementario e inquietante (4). Muchos de esos sucesos de alto impacto derivan de procesos bien conocidos, pero que por una u otra razón nos resistimos a ver: son los “patos negros”. Todos sabemos que existen, pero en general no los tenemos en el radar. Conscientes o no, por temor al cambio o bien por el clásico “a mí no me va a afectar”, tendemos a poner filtros que nos llevan a negar lo evidente hasta que la realidad nos pega de frente.


Como sea, una vez que el hecho golpea hay opciones. Podemos tranquilizarnos con excusas: “nunca pasó, no lo vimos venir”: y sí, estamos en un tiempo inédito. O al contrario “son ciclos que se reiteran” y la cuestión pues, es qué aprendimos de aquel momento anterior y cómo quebramos de una vez ese “eterno retorno”.


O bien, claro, podemos profundizar la mirada. Porque a nivel global la frecuencia de esos hechos -de las disrupciones- y su efecto es (y será) cada vez mayor, como resultado de ese ecosistema de cambios y de los modos de interpretar la realidad y actuar en ella. Previstos o no, la pregunta entonces es cómo cubrirnos de esos sucesos de alto impacto negativos, y aprovechar los positivos?


No poder prever un tsunami o una crisis es entendible -dice Taleb- ; pero construir un sistema frágil a ellos no lo es”. Ante un puente que se cae sería necio cargar la responsabilidad en el sobrepeso del último camión que pasó por él, tanto como querer anticipar cuál será el último. La cuestión es cómo construimos un puente que se banque los camiones.. porque los camiones vendrán! Esto es: no sabemos cuál será el próximo hecho que lo cambie todo, ni cuándo. Pero sí que va a pasar, porque esta es la nueva normalidad.

Necesitamos hacer foco en el sistema en sí y en su fragilidad, antes que quedarnos anclados en los hechos, que de todas formas pasarán… hasta que llegue el siguiente.

#OtroRealEstate


Estamos en un tiempo de cambio exponencial y además, en Argentina. El dólar subirá, o no. Los bancos estarán, o no; habrá apoyos oficiales de a ratos, créditos por un tiempo y otros en que no: ya lo sabemos! Guste o no, la incertidumbre, la complejidad, la volatilidad y el cambio continuo son parte del paisaje y lo seguirán siendo.


Pero tenemos un camino recorrido. Los fideicomisos por caso, fueron una primera respuesta antifrágil, válida, a la salida de la convertibilidad. El problema fue después, cuando -con aciertos y debilidades- el sistema se cristaliza y deja de evolucionar. Desde esa cierta zona de confort que nos supimos dar, perdimos diversidad y sumamos “patos negros”, debilitando la capacidad para reaccionar a los siguientes cambios. O para crearlos.


Eso ya lo aprendimos, y no podemos avanzar hacia atrás. El nuevo escenario que surge con la devaluación debería servir como oportunidad para repensar la actividad. Para innovar, diversificar los modelos de negocios, sumar mirada estratégica y tecnología, ganar agilidad y eficiencia, imaginar nuevos instrumentos para canalizar fondeo a la demanda real, protagonizar el desarrollo integral de nuestras ciudades…


Sustentabilidad, hoy se dice disrupción, respecto a los modelos de un tiempo que ya pasó. La cuestión es construir puentes que se banquen camiones; ir más allá de lo circunstancial y centrarnos en lo estructural para hacer real ese #OtroRealEstate amplio y diverso, “aprendiente”, colaborativo y experimental. Capaz -individual y colectivamente- de navegar el cambio permanente y evolucionar a partir de él. De ser antifrágil.


Arq. Marcelo Satulovsky @marcelosatu | BA, Oct.2018

--- --- --- --- ---

NOTAS

1. SATULOVSKY, Marcelo. “Otro Real Estate, el mapa del cambio” (2018) en

https://www.linkedin.com/pulse/otrorealestate-el-mapa-del-cambio-marcelo-satulovsky/

2. TALEB, Nassim. “Antifrágil: las cosas que se benefician del desorden” (2013) Ed. Paidós.

3. TALEB, Nassim. “El cisne negro: el impacto de lo altamente improbable” (2007) Paidós.

4. BILINKIS, Santiago. “El peligro de los patos negros“ (2018) en lanacion.com.ar/2126751-el-peligro-de-los-patos-negros

0 vistas
BENEFICIOS LCNI QUILMES

Si sos miembro de La Comunidad de Negocios Inmobiliarios, o cliente directo de un miembro, tenes acceso a beneficios con las siguientes marcas presentando la tarjeta LCNI Club:

Beneficios exclusivos Miembros LCNI Quilmes:

1200x630wa (1).png

Los descuentos podrían variar sin previo aviso. Consulte con cada establecimiento antes de consumir en el mismo.
LCNI no se responsabiliza por la calidad del servicio de los establecimientos adheridos al plan de beneficios.